El Servicio Dominical de Acción de Gracias de esta semana nos hizo reflexionar sobre un aspecto muy importante de nuestra vida espiritual: más allá del domingo ¿qué es lo que hacemos de lunes a sábado en nuestra casa, en el trabajo? ¿en qué se ocupa nuestra mente?
Antes de comenzar el servicio se realizaron las clases de Liderazgo I, con el Pastor Eduardo Balza y de Liderazgo II, con el Líder Alexander Aponte, quien para la gloria de Dios se está recuperando de sus lesiones, y ya se ha reincorporado de lleno a sus actividades en la Coordinación de Formación.
Esta semana, la adoración y alabanza estuvo a cargo del equipo de Fuego Celestial, con la líder Kimberly González, la Pastora Zorianny de García y la hermana Yesenia Monagas, acompañadas por el Pastor Samuel Marrero y los hermanos Gustavo Arcia y Simón Ochoa; con las danzarinas Deriangel Balza, Mónica de González y Andreína Hernández.
Para la vida espiritual hay que ejercitarse como un atleta
Un atleta no corre una maratón por suerte; lo puede hacer porque mantiene hábitos diarios de entrenamiento, nutrición y descanso.
De la misma manera, la vida espiritual no se sostiene por lo que hacemos los domingos en la iglesia, sino por lo que practicamos de lunes a sábado en nuestra casa y en el trabajo, además de los pensamientos que desarrollamos con la mente.
Los hábitos espirituales no son rituales religiosos obligatorios; son la forma práctica en que permitimos que la gracia de Dios transforme nuestra rutina en adoración constante.
Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional.
Romanos 12:1



En el Antiguo Testamento, el creyente llevaba un animal perfecto, lo presentaba en el templo, el animal moría y el acto terminaba allí. Era un evento puntual.
Pero ahora es diferente, Dios ya no nos pide que muramos en un altar de piedra, sino que vivamos para Él en el altar de la cotidianidad.
Un sacrificio vivo y constante más allá del domingo
Sacrificio en el Antiguo Testamento: el sacrificio terminaba en el altar.
Pero un sacrificio vivo es algo que ofrecemos caminando, trabajando, lavando platos, respondiendo con paciencia; es nuestra vida cotidiana puesta a disposición de Dios momento a momento. Ya lo dijo Jesús en Mateo 16:24: «Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame». La cotidianidad no se escapa de nuestra vida espiritual (la clave aquí es la frase «cada día»).
El seguimiento a Jesús no es un evento de una sola vez, es una decisión diaria.
Pero para que algo se vuelva un hábito de vida, como comer, bañarse, vestirse, entrenar, etc., hay que tener DISCIPLINA.



Analicemos cómo están nuestros habitos espirituales:
- Relación con Dios
- Adoración
- Lectura de la palabra
- Velar
- Ayunar
- Hacer obras de amor y generosidad
- Ser agradecidos
Todos estos hábitos nos acercan a Dios.
Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano.
Isaías 55:6
Un ejemplo bíblico de alguien con un hábito espiritual era Daniel. Él «se arrodillaba tres veces al día, y oraba y daba gracias…» (Daniel 6:10).
Empieza con poco: aparta unos minutos de tus 24 horas para soltar el celular y conectarte con la presencia de Dios.
Si no sabes cómo hacerlo, empieza haciendo practicas pequeñas, hasta que se vuelvan hábitos.
- Adquiere una Biblia (mejor una física que la aplicación del teléfono)
- Coloca una alarma
- Ten un cuaderno de estudio
- Escucha adoraciones
- Lee tu Biblia, anota lo que entiendas, anota las preguntas que tengas.
- Despiértate un día a orar en la madrugada.
No podemos tener una vida espiritual solo de un día, tenemos que ir más allá del domingo.
No podemos pasar más tiempo en el teléfono que en la presencia de Dios. De lo que más te llenes, es lo que más vas a expresar
La vida cristiana no se trata de perfección, sino de dirección.
Los hábitos no nos salvan (somos salvos por gracia), pero nos ayudan a mantenernos cerca de Aquel que nos salvó.
Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz.
Romanos 8:6
¿ Qué debe manifestarse un domingo?
El resultado de lo que hacemos en la semana, el fruto de ese sacrificio vivo y constante que tenemos CADA DÍA. Y eso se refleja en reverencia, orden, atención a la Palabra.
Busquemos la presencia de Dios constantemente, más allá del domingo.
Preparando los próximos eventos
Una vez terminado el servicio, los asistentes pudieron degustar de unas deliciosas papas rellenas y unas ricas marquesas, que las damas de la Coordinación Apartadas para Jesús y el Ministerio Evangelístico El Perfecto Rescate ofrecieron para recolectar fondos para las próximas actividades de la Iglesia El Perfecto Amor para las Naciones.
Para ver más contenido sobre este servicio, u otras actividades de nuestra Iglesia, visita nuestra cuenta de Instagram, @iglesiaelperfectoamor.


