



La Coordinación de Caballeros Caminando con Jesús de nuestra Iglesia El Perfecto Amor busca forjar hombres de valor que amen a Dios sobre todas las cosas, guíen a sus familias con amor y sirvan a su prójimo con excelencia, siendo «hierro que aguza a otro hierro».
Este propósito lo podemos resumir como las 3C:
- Carácter (buscar tener el carácter de Cristo)
- Casa (ser líderes en amor de nuestro hogar)
- Comunidad (servir al prójimo como principio de vida)
La Visión de Caminando con Jesús
Esta Coordinación tiene un propósito para con nuestros caballeros que abarca:
- Identidad: Ayudarlos a entender quiénes son en Cristo.
- Liderazgo: Equiparlos para guiar a sus familias y servir en la iglesia.
- Rendición de cuentas: Crear un espacio seguro para confesar luchas y recibir apoyo.
Formación y consejería
A través de actividades en línea, encuentros mensuales y otras actividades, incorporamos la formación para crecer como discípulos de Jesús. En los casos necesarios, acompañamos con consejería a nuestros hermanos que tienen dificultades.
Una «Fraternidad de Caballeros» en acción
A los hombres nos gusta hacer cosas juntos. Es nuestra excusa para comunicarnos y establecer relaciones sólidas con nuestros hermanos. Es así como en la Coordinación de Caballeros nos planteamos las siguientes estrategias:
- Actividades prácticas: Torneos deportivos, parrilladas, y proyectos de mantenimiento en la Iglesia o en nuestra comunidad.
- «Hombro a Hombro»: Las conversaciones fluyen mejor cuando estamos trabajando juntos en algo.
Temas de Relevancia Real
Nuestra Coordinación aborda temas que los caballeros suelen enfrentar en silencio:
- Finanzas y provisión: Cómo manejar el dinero bíblicamente.
- Integridad y tentación: Hablar honestamente sobre la santidad en un mundo que nos expone a la inmoralidad sexual y los vicios.
- Relaciones: Cómo ser mejores esposos y padres presentes.
- Trabajo: Ver n uestra profesión como un campo de misión.
«Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide Jehová de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios «.
MIQUEAS 6:8

