Estamos de Paso fue el tema de nuestros Servicios Dominicales, con la prédica a cargo del Pastor Eduardo Balza. Somos ciudadanos del cielo y nuestra misión es llevar el mensaje de reconciliación de Cristo.
Antes de iniciar el primer Servicio, Fogatas del Saber continuó con las clases de Fundamentos II, dirigidas por la Pastora Maryuris de Roríguez; Hechos de los Apóstoles, con el Líder Javier Ochoa y Romanos, donde el Líder Alexander Aponte escudriña con sus participantes esta fascinante misiva de Pablo.

Con un breve retraso, causado por fallas en el servicio eléctrico, unició el Primer Servicio. Las alabanzas estuvieron a cargo de Jesús De Abreu y Kimberly González, y danzaron Ana de De Abreu y Deriangel Balza. El calor solo encendió más el anhelo de la Grey por adorar a su Señor.
Nuestra ciudadanía no es de acá
La Pastora Deirys de Balza tuvo la responsabilidad del Devocional. Su mensaje fue breve, pero contundente: Somos ciudadanos del Reino de los Cielos, somos forasteros, estamos de paso. Nuestro enfoque no debe ser agradar a este mundo, sino hacer la voluntad de Dios.
Somos extranjeros y peregrinos, representantes, embajadores y representantes oficiales autorizados por el Reino de Dios.
Somos enviados que estamos de paso en representación de Cristo
El Psstor Eduardo Balza nos recordó que nuestra misión es llevar el mensaje de reconciliación de Cristo a la humanidad: «Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios» (2 Corintios 5:20).



«Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable; vosotros que en otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de Dios; que en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia».
1 Pedro 2:9-10
Esto quiere decir que usted y yo hemos venido a este mundo a transmitir un mensaje de Dios. Y se nos fue entregada una Autoridad no humana ni terrenal, sino celestial. Por lo tanto, no hablamos con autoridad propia, sino autoridad delegada, llevando el mensaje del Evangelio de salvación hasta los confines de la Tierra.
- Ciudadanía: Lo primero que tenemos que entender y reconocer es que nuestra ciudadanía no es de este mundo.
- Identidad: Somos nuevas creaturas que reflejamos el carácter de Cristo: obediencia, humildad, santidad y verdad.
Ahora, como enviados que estamos de paso en representación de Cristo, es necesario mostrar el fruto del Espíritu Santo, y que nuestro testimonio sea el verdadero. Gálatas 5:22-23 dice que «el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley».



1 Pedro 2:11-12 nos exhorta a abstenernos de las pasiones carnales que combaten contra el Alma, viviendo de manera ejemplar: «Amados, yo os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma, manteniendo buena vuestra manera de vivir entre los gentiles; para que en lo que murmuran de vosotros como de malhechores, glorifiquen a Dios en el día de la visitación, al considerar vuestras buenas obras».
Somos peregrinos extranjeros porque Cristo pagó un precio muy alto en su sacrificio y nos llamó, trasladándonos de las tinieblas a su luz admirable, para que seamos como Él, santos: «Por la fe Abraham, siendo llamado, obedeció para salir al lugar que había de recibir como herencia; y salió sin saber a dónde iba» (Hebreros 11:8).
Para ver más contenido sobre este servicio, u otras actividades de nuestra Iglesia, visita nuestra cuenta de Instagram, @iglesiaelperfectoamor.


